... La que escribe.

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Santiago, Chile
Soy una mujer que también es amiga, hija, nieta, hermana, prima, sobrina y mil cosas más. Disfruto regalando sonrisas en la calle y quiero pensar que el mundo es mejor con ese simple gesto; por eso, me ando buscando. Si usted me ve por ahí, avíseme!

lunes, diciembre 28, 2009

UN AÑO MEMORABLE

Leyendo los estados de muchos contactos de Facebook, me he dado cuenta de una especie de muletilla propia de fin de año. La mayoría de los deseos apunta a que el año venidero sea mejor, dejando claro que lo único que se espera es que “por fin se termine este año” para dejar “todo lo malo atrás”.

Y me da por pensar que, claro, todos los años se dice y se piensa lo mismo… Y caigo en cuenta del crónico inconformismo humano. He caído en lo mismo mucho tiempo, obviamente, pero esta vez quisiera hacer el ejercicio inverso.

Me gustaría agradecerle al 2009, por el enorme flujo de afectos que recibí, por la grata experiencia profesional, por el autoconocimiento, por la felicidad, por los reencuentros variopintos, por la memoria reconciliada… por la plenitud.

Por el aprendizaje. Por las lecciones. Por las oportunidades y la capacidad de decir “sí” o “no”. Por entender cuándo es el momento de decir “suficiente”. Quiero agradecerle al 2009 las esperanzas, las lágrimas de catarsis, la comprensión absoluta de que no importa qué tanto me caiga, ya que siempre estará en mí la voluntad de levantarme nuevamente.

Quiero permanecer en esto, que me tiene absorta… mirar y sonreír por la infinita magia de contemplar lo que me rodea o lo que siento cercano, y entender que todo no es sino parte de un flujo constante, como las mareas, como las olas.

Gracias, 2009, porque me trajiste de nuevo conmigo, porque me hiciste entender que nada es propiedad de nadie sino de sí mismo, que todo es prestadito por un instante, y que se queda en nosotros mismos la capacidad de abandonarnos a este concierto para disfrutarlo o para patalear desesperados entre la angustia de no poder dominar el infinito. Mil gracias por traerme la realidad de asumir que siempre la responsabilidad es mía, y por lo tanto son y serán mías todas las oportunidades.

Muchísimas gracias por acercarme a las mujeres maravillosas que me rodean con su infinito amor. Por encontrarme en ellas, por ser solidarias, cómplices, parte simbiótica de mí misma. Gracias por enseñarme a buscar mi propio reflejo en los ojos de quienes amo.

Gracias por mis dos piernas, hoy por fin bien asentadas en el suelo, en mi propio suelo. Por las ganancias y las pérdidas, entendiendo éstas últimas como necesarias para alivianar la carga o para emprender otros rumbos; para cerrar ciclos y avanzar, siempre avanzar, aunque ello implique a veces replegarse un poco.

Gracias por mi familia, por darme el tiempo para compartir con ella, por permitirme disfrutarlos y entender que los años pasan y no vuelven sino que se quedan. Gracias por los viejos y por los niños, y por entender qué tan maravilloso resulta escuchar a ambos.

Siento que tengo tanto que agradecerte, 2009, que me quedaría contigo siempre. Pero la vida de ciclos permanece, y así como me has sido tan grato, pretendo agradecer a los años venideros por todo el crecimiento que me heredará con certeza el camino que me quede por delante.

2 comentarios:

Insomne dijo...

agradecele tambien esto...

muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuack!!

yo le agradezco que aun pueda hablarte.. y sonreir con lo que escribes.

denise makedonski dijo...

verdad que siempre somos ingratos e ingratas con el año viejo y muy entusiasmadas con el nuevo..creo que es parte de la naturaleza humana..siempre nos aviva la imaginación lo nuevo y dejamos atrás el juguete viejo..pero es cierto el año pasado nos trajo una mezcla de cosas buenas y malas y seguramente este que se inicia será lo mismo..besitos cariñosos y que este año sigamos en nuestra gran experiencia del vivir....denise