
Es lo que acabo de hacer aquí, a raíz de algunos comentarios realizados por antiguos lectores decepcionados por el giro de los últimos comentarios emitidos en este sitio por diversas fuentes, incluida yo misma.
Debo ofrecer las más sentidas disculpas por ello; si ingresan a esta página buscando letras interesantes que digerir, no es justo en forma alguna que se encuentren con denostaciones y agresiones personales. No es el lugar, ni el modo. Se que he decepcionado a muchos con el giro malsano que en alguna instancia dio este blog, y a través de estas líneas, pretendo redireccionar el camino.
Anoche tuve un sueño... vi a seres interesados en mis letras, y desperté con la inquietud avergonzada de este espacio, instancia original de mis reflexiones, que en un torbellino malsano se había enturbiado tanto. Pensando en la posibilidad de que alguien interesado en mis visiones leyera la sarta de mugre acumulada en las últimas semanas, sentí el rostro más acalorado que de costumbre y aprecié el horroroso bermellón sanguinolento en mis orejas.
Por eso, hoy decidí limpiar mi cuarto electrónico.
Volvemos al origen, al inicio, a la matriz.
Porque siempre es mejor reconocer a tiempo los errores, que quedarse enfrascado obtusamente en ideas fijas... la fijación nos impide crecer. Es necesario salir, respirar, dar una vuelta a las cosas y retomar... desmalezando lo que sea necesario para evitar tropezones. Muchas veces, "los árboles, no nos dejan ver el bosque".
Mil cariños, como siempre...