... La que escribe.

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Santiago, Chile
Soy una mujer que también es amiga, hija, nieta, hermana, prima, sobrina y mil cosas más. Disfruto regalando sonrisas en la calle y quiero pensar que el mundo es mejor con ese simple gesto; por eso, me ando buscando. Si usted me ve por ahí, avíseme!

miércoles, noviembre 28, 2007

LA BATALLA DE LOS MIEDOS

Soledad mira mi angustia asfixiante con sorna;
sabe de mi terror a su presencia
y de mi quebranto por su perfume
tanto como intuyo su deleite entre las sombras.

Lo mismo sucede con Rechazo, que con
Desamparo y Menosprecio se solazan displicentes
ante mis lágrimas rendidas, suplicantes.
Y me siento, una vez más, pequeña y vulnerable.

Conflicto me desafía tras las cortinas,
e Ira me escupe la conciencia mientras
Descontrol me susurra con lascivia
venganzas y venenos llanamente inconfesables.

Y así me pierdo en la batalla de los miedos…
Terror a no ser amada, pánico a volverme loca,
espanto a ser herida nuevamente y,
con vehemencia crónica, pavor insano al sufrimiento.

Vengan aquí todos mis demonios malditos,
que al menos me se sus nombres y por algo se parte.
Hoy entiendo que paliaré el dolor de sus estocadas arteras
si consigo al fin mirarlos a los ojos.

lunes, noviembre 26, 2007

DESCANSA, PELAO...



Fuente: Diario El Líder, San Antonio
Domingo 25 de noviembre de 2007

Dos inspectores de Pullman Bus mueren atropellados en la Autopista del Sol
Una horrible muerte encontraron ayer en la tarde dos inspectores de Pullman Bus, tras ser atropellados por un automóvil particular en la Autopista del Sol.
El fatal accidente de tránsito se registró alrededor de las 15 horas, en momentos en que los empleados de la empresa de buses se encontraban en un paradero a un costado de la carretera, a la altura del kilómetro 86, sector fundo La Marquesa.
Se trata de Cristián Martínez Villegas, de 30 años de edad, y Marcos Abarca Farías, de 45, ambos domiciliados en la población Colinas del Mar de la comuna de San Antonio, quienes fueron embestidos por el vehículo placa patente SR7668
Por causas que se investigan el conductor perdió el control del móvil a escasos metros del paradero y alcanzó a los dos inspectores.
El violento impacto, que quedó en evidencia por los daños en la parte delantera del vehículo, lanzó a los trabajadores a 30 y 50 metros, quedando ambos tendidos en plena calzada y sufriendo una muerte instantánea.
Al lugar del accidente acudió personal de la empresa concesionaria Autopista del Sol y de la Primera Comisaría de Carabineros de San Antonio.
A cargo del operativo estuvo el comisario, mayor Andrés Troncoso Inalef, quien instruyó el cierre del sitio del suceso y dispuso una serie de diligencias tendientes a esclarecer en primera instancia las causas del trágico accidente.
Peritajes
Los antecedentes del hecho fueron puestos a disposición del fiscal de turno, Víctor Otero Auristondo, quien instruyó la presencia en el lugar del accidente de efectivos de la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros de San Antonio y de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (Siat) de Carabineros de Valparaíso.
Cerca de las 18 horas, los cuerpos sin vida de ambos inspectores de ruta fueron remitidos al Servicio Médico Legal de San Antonio, para las autopsias respectivas, por orden del fiscal Otero.
Para las 14 horas de hoy se espera sean entregados los restos de Marcos Abarca y Cristián Martínez a sus familiares.
El cuerpo de Marcos Abarca será trasladado al salón velatorio de la funeraria Belén, en Barrancas, y mañana en un horario por confirmar se efectuarán sus funerales en el cementerio Parque del sendero de Llo Lleo alto.
En tanto, los restos de Cristián Martínez serán llevados a la casa de sus padres, ubicada en calle Nueva Ortúzar 915, Villa Italia, lugar donde será velado, para mañana realizar sus funerales en el cementerio Parroquial de San Antonio, también en horario por confirmar.
Héctor Abarca, hermano de una de las víctimas fatales, manifestó ayer en la tarde la intención de que ambas familias coordinen una ceremonia religiosa en conjunto.
N. de la R.: Si bien el Pelao no era mi amigo, lo conocí y se que hay muchos a quienes quiero entrañablemente que están sufriendo por su partida. Sus funerales son hoy a las 4 de la tarde. Deja a una viuda y a dos hijas, la más pequeña de apenas siete meses. Era colocolino hasta la médula y tenía un excelente sentido del humor... siempre tuvo una sonrisa afable en los labios. Su reloj paró exactamente un cuarto para las tres de la tarde del sábado. Toda una pena.

miércoles, noviembre 21, 2007

"NOMEKOMO LABALLENA", O "YONOMATO LOCHE TACHEO"


A pedido del público, debo hacer un llamado a la conciencia y a la humanidad. Es que la brutalidad del hombre no tiene límites. Y la falta de respeto por nuestro medio ambiente, tampoco.

El domingo pasado, Japón hizo zarpar desde el puerto de Shimonoseki seis barcos arponeros y un buque fábrica rumbo al Santuario Ballenero del Océano Austral para retomar la cacería de ballenas amparándose en la Convención Internacional sobre la caza de ballenas, que autoriza a las naciones la captura y faena de los cetáceos con fines de investigación.

Este año desaparecerán 1.035 ballenas, incluidas: 50 ballenas de aleta o rocual común, que es el segundo animal más grande del mundo después de la ballena azul; 935 de la especie minke antártica; y 50 jorobadas, que integran un grupo de animales en peligro y cuya caza comercial está prohibida desde 1963. Esta cifra equivale al doble de lo capturado hace diez años.

Aunque Japón dejó de cazar comercialmente ballenas tras la moratoria internacional adoptada por al Comisión Ballenera Internacional en 1986, la conciencia y el respeto le duró apenas un año porque en 1987 inició lo que llama “caza científica”, aprovechando una laguna legal y llevando a la fecha en sus hombros la muerte de casi 10.500 cetáceos, según el Centro de Conservación Cetácea de Chile.

Los argumentos esgrimidos por Japón para avalar esta matanza son los siguientes:
Esta investigación científica permite determinar los niveles de una pesca sustentable, identificando rutas de migración y los hábitos de las diferentes especies. Argumento falso, pues no se necesita matarlas para determinar las variables de las que depende su supervivencia.
El segundo argumento es que la población de ballenas ya se recuperó, por lo que sería posible reiniciar la pesca comercial. Japón sostiene que la población existente de ballenas jorobadas llega a 40 mil ballenas jorobadas, pero muchos centros de investigación del mundo no están de acuerdo y colocan el umbral de una población saludable en 250 mil ejemplares (haaaaarta diferencia, no?)

La tercera defensa a su favor es que es legítimo conservar una tradición cultural, y que muchos regímenes regulatorios permiten a comunidades esquimales cazar algunas ballenas por esta razón. Pero esa analogía no tiene fundamento, porque la ballena JAMÁS fue la pieza central de la cultura pesquera o culinaria en ese país. Por mucho que ahora les guste la carne de ballena, es evidente que su cacería no es indispensable para la supervivencia cultural del país del sol naciente.
Lo peor de todo es que, históricamente, la mayor parte de la carne obtenida en esta “pesca científica” se mantiene congelada largo tiempo por falta de demanda, para terminar en asilos de ancianos y en desayunos para niños pobres. Y ojo, que algunos estudios revelan altos contenidos de PCB y mercurio en esa carne, componentes químicos particularmente dañinos para la niñez.
Para horrorizar más, el método de cacería es aberrantemente cruel: el arpón tiene una granada explosiva diseñada para detonar en el interior de la ballena, causando el mayor daño posible, aunque no sirve de mucho porque agonizan por aproximadamente una hora.
Se que puede sonar a propaganda pero para el que quiera hacer notar su desagrado, que no se quede en el “ohhh… qué feo, Japón, qué feo…”; abstente de comprar productos nipones: Toyota, Nissan, Honda, Motorola, Sony, Panasonic, Casio, Canon, Minolta, Sharp, IBM y Kodak, Suzuki, Yamaha, Kawasaki, y eso, por nombrar sólo algunos.

martes, noviembre 20, 2007

LA DESMITIFICACIÓN DEL LUPERCALE

Cuenta la historia que Amulio, un príncipe de la provincia del Lacio, expulsó del trono de la localidad de Alba Longa a su hermano Numitor, mató a todos sus hijos varones y obligó a la hija de éste, Rea Silvia, a hacerse sacerdotisa de Vesta, para evitar que tuviera hijos que pudieran arrebatarle el trono (las vestales debían ser vírgenes de por vida) Con familiares como ésos, para qué quiere una tener enemigos…

El punto es que el dios Marte (que no es otro sino Ares pero disfrazado de romano) se tentó con la sacerdotisa y, bingo, ella quedó esperando familia de esta unión. Gemelos, más encima.

El tío del año, Amulio, ordenó colocar a los recién nacidos en una canasta en el río Tíber, para que fuesen arrastrados hasta el mar y muriesen ahogados.

Pero ya que la historia se parece a la de Moisés, la cesta encalló unos 20 kilómetros antes de la desembocadura del río, donde los gemelos fueron encontrados por una loba que había recién perdido a sus cachorros y por ende tenía leche en abundancia. Hay que aclarar que la Lupina, que se llamaba Luperca, no crió a los críos humanos (si no es Tarzán el asunto) Los bebés fueron recogidos posteriormente por un pastor de buena voluntad llamado Fáustulo que los
crió junto a su esposa, Aca Larentia, llamándolos Rómulo y Remo.

Los niños crecieron y les dio por fundar el 753 Antes de Cristo, una pequeña ciudad llamada Roma… Que ha de ser uno de los asentamientos de mayor valor histórico para la humanidad toda.

¿Para qué traer a colación el mito de los gemelos más famosos de la cultura occidental? Pues porque un equipo de arqueólogos italianos descubrió, en pleno centro de Roma, el Lupercale. En español, encontraron la cueva en la que la loba Luperca amamantó a Rómulo y su hermano Remo. Sin duda, uno de los principales hallazgos arqueológicos que podremos ver los que estamos viviendo en esta época.

Al menos, eso fue lo que oficialmente informó el ministro de Cultura italiano,
Francesco Rutelli. El sitio en cuestión está en la colina del Palatino, y fue reverenciada por los romanos antiguos. El lugar está 16 metros de profundidad, mide 6,5 metros de diámetro y 7 metros de altura; se encuentra decorada por mosaicos y por conchas marinas. Está al interior de las ruinas del palacio de Augusto, y las imágenes captadas fueron posibles gracias a una sonda que lleva en su cabeza una cámara operada a control remoto.

N. de la R.: la historia menos sabida de los protagonistas es la siguiente…

La mamá de los gemelos fue condenada por su queridísimo tío Amulio a ser enterrada viva. Pero ella debe de haber sido muy linda, porque el dios-Río Tíber además de salvar a sus hijos la salvó a ella y ambos se casaron.

Los hermanitos, cuando crecieron mataron a su tío abuelo Amulio y repusieron como rey a su abuelo Numitor. Hasta ahí, ambos eran entrañables. Pero no olvidemos que eran parientes del ambicioso que armó todo el lío, así que cuando decidieron fundar Roma no pudieron ponerse de acuerdo sobre cuál de los dos gobernaría y Rómulo terminó matando a Remo.

Se especula, sobre la señora del pastor, que en realidad habría sido una prostituta. Y como a las bataclanas en Roma se las llamaba lupae, igual que a las lobas, pues de allí habría venido toda la historia. Pero claro, ahí se nos desmorona todo el artículo sobre la famosa cueva.
Las fotografías pequeñas corresponden a las imágenes captadas por la cámara, en el monte Palatino, del que también incluyo una imagen. El resto, es arte representativo de los protagonistas...

viernes, noviembre 16, 2007

CONFESIÓN ORIGINAL

La compañera que nunca tendré
me mira lacrimeando en un rincón.
Llora de sangre, de tristeza,
de ceguera impoluta y crónica.

Mi madre me gotea desde siempre,
desde que me supo, desde que me perdió.
Porque en realidad a mí nunca me tuvo,
ya que la hija que quiso jamás nació.

Así nos vimos las caras, así crecimos, ella y yo:
ella recriminándome por no ser quien no soy,
yo hundida en la cruzada del no extravío,
gritando y desafiando a todo pulmón.

Queriéndonos tanto, ambas,
y no pudiéndonos amar…
Porque nunca nos aceptamos,
porque no me supe validar.

Cómo me duele ella, cómo le duelo yo.
Y circulamos por este duelo eterno y mutuo,
de caricias nonatas, de oídos castrados,
de llantos sordos y gritos mutilados.

Hay un espejo de ilusiones rotas,
de querernos sin asirnos,
de mirarnos y no vernos,
de adorarnos sin amor.

La compañera que nunca tendré
me mira lacrimeando en un rincón.
Yo la observo y callo, de angustia y de dolor.
Decido dejarla, para salvarme yo…

Así somos, así eres, así soy.