... La que escribe.

Mi foto
Santiago, Chile
Soy una mujer que también es amiga, hija, nieta, hermana, prima, sobrina y mil cosas más. Disfruto regalando sonrisas en la calle y quiero pensar que el mundo es mejor con ese simple gesto; por eso, me ando buscando. Si usted me ve por ahí, avíseme!

martes, septiembre 27, 2011

Demonios

¿Por qué será que cada vez que me da por volver a escribir es que algo no anda bien adentro mío?

Mejor sigo callada otro rato.

A ver si se me pasan las ganas de escribir lo suficiente, como para saber que la vida funciona así, en ires y venires.

Como es arriba, es abajo.

martes, diciembre 07, 2010

GRATITUD

Me gusta sentir tus manos dormidas en medio de la noche; ese abrazo siempre tibio, suave y firme, sutil y simple. Vital. Me agrada no estar despierta en lo absoluto y acurrucarme para calzar con tu espalda y tus piernas. Me encanta tomar tu mano y que sonrías en sueños. Me encantas, te lo digo siempre. Es que me haces bien, no hay caso. Trasciendes, y me llevas en ese camino contigo. Y me río sola, y me sonrío con mi alma, escondida, mientras me hago la dormida cuando me acaricias la frente. Agradezco, cómo no. Doy gracias por reconocerte, por aprender del simple hecho de respirar, de sentirme creciendo, en una expansión ilimitada, brillante, humilde, sincera. Me sorprendo por verme domesticada, aprendiendo a recibir ese cariño que insistes tanto me merezco a raudales. Doy gracias por las líneas intrincadas del ida y vuelta que tiene la vida, esta vida de regalos y de magias… Porque si no es por artilugio, que alguien me explique por qué tus pupilas cambian en un loop intenso cuando me ves decir te amo, por qué me pierdo ensimismada en el eclipse de un beso tuyo cortando todo atisbo de razón, y por qué aparecen un par de supernovas arrancándose de esos ojitos de caleidoscopio si se me ocurre regalarte una sonrisa…

lunes, octubre 04, 2010

PÉRDIDA TOTAL

Llanto mudo, gritos sordos; marchita, mustia, acabada, inerte. No hay luz, no hay esperanza, no hay retorno. Es imposible desandar los pasos, descontar las horas, deshacer la angustia.

Había olvidado la urgencia de un cigarrillo apenas al abrir los ojos, el batallón asesino de lagrimones que ataca en los momentos más inoportunos y la fiesta satánica de suspiros que hacen orgía entre el esternón y la garganta.

Qué ganas de aullar hasta la afonía de tu nombre; qué ganas de lobotomizarme el corazón; qué ganas de hacer suicidio de memoria. Qué ganas de olvidarme, para olvidarte de algún modo.

Me quedé sin vida, vida mía. Me quedé desnuda, tiritando, susurrando un “no te vayas” a tu presencia ausente, sumida en un vacío absoluto y feroz, reducida yo a una sombra aminorada de tu pérdida.

viernes, septiembre 24, 2010

SILENCIO

Necesito callar esta ciudad para poder oírte.
Te me quedas pegado aquí en el pecho,
silencioso y triste como la gravilla de las plazas,
y mi porfiado balbucear de viento contaminado
marchita la frescura de tus flores tempranas…

Debo hallar la forma de apagar Santiago para reencontrarte,
para hacerte llegar todos los besos y suspiros
que hacen berrinche noche a noche junto a mi cama
porque te extrañan tanto que insomnian insolentes el cansancio…

Busco el modo de enmudecer el estruendo para contemplarte,
y volver a perderme plenamente en tus ojos de infinito,
en esas pupilas tornasoles que sonríen y alimentan mi aliento…
Me haces tanta falta que tu ausencia asfixia mi presencia,
y tu congoja mata mi esperanza.

sábado, septiembre 11, 2010

SORDERA ESTRUCTURAL

Disfónica de poesía,
que me susurra en cómplice silencio.

Muda de sonrisa,
ciega de latidos,
con sordera estructural.

Soledad artera, melancolía inútil:
debilidad eterna, contraproducente,
poco inteligente, fuera de sentido.

Tonta, arrebatada, irracional.

Y, otro tú, niño triste y asustado,
que me empujas al abrazo imaginario
de mi fantasma ausente,
el que se queda siempre conmigo,
no entendiendo que en presencia conjunta
el universo entero se nos entregaba
con la docilidad de un ronroneo...

Tonto, débil, insensato.