... La que escribe.

Mi foto
Santiago, Chile
Soy una mujer que también es amiga, hija, nieta, hermana, prima, sobrina y mil cosas más. Disfruto regalando sonrisas en la calle y quiero pensar que el mundo es mejor con ese simple gesto; por eso, me ando buscando. Si usted me ve por ahí, avíseme!

lunes, octubre 04, 2010

PÉRDIDA TOTAL

Llanto mudo, gritos sordos; marchita, mustia, acabada, inerte. No hay luz, no hay esperanza, no hay retorno. Es imposible desandar los pasos, descontar las horas, deshacer la angustia.

Había olvidado la urgencia de un cigarrillo apenas al abrir los ojos, el batallón asesino de lagrimones que ataca en los momentos más inoportunos y la fiesta satánica de suspiros que hacen orgía entre el esternón y la garganta.

Qué ganas de aullar hasta la afonía de tu nombre; qué ganas de lobotomizarme el corazón; qué ganas de hacer suicidio de memoria. Qué ganas de olvidarme, para olvidarte de algún modo.

Me quedé sin vida, vida mía. Me quedé desnuda, tiritando, susurrando un “no te vayas” a tu presencia ausente, sumida en un vacío absoluto y feroz, reducida yo a una sombra aminorada de tu pérdida.

viernes, septiembre 24, 2010

SILENCIO

Necesito callar esta ciudad para poder oírte.
Te me quedas pegado aquí en el pecho,
silencioso y triste como la gravilla de las plazas,
y mi porfiado balbucear de viento contaminado
marchita la frescura de tus flores tempranas…

Debo hallar la forma de apagar Santiago para reencontrarte,
para hacerte llegar todos los besos y suspiros
que hacen berrinche noche a noche junto a mi cama
porque te extrañan tanto que insomnian insolentes el cansancio…

Busco el modo de enmudecer el estruendo para contemplarte,
y volver a perderme plenamente en tus ojos de infinito,
en esas pupilas tornasoles que sonríen y alimentan mi aliento…
Me haces tanta falta que tu ausencia asfixia mi presencia,
y tu congoja mata mi esperanza.

sábado, septiembre 11, 2010

SORDERA ESTRUCTURAL

Disfónica de poesía,
que me susurra en cómplice silencio.

Muda de sonrisa,
ciega de latidos,
con sordera estructural.

Soledad artera, melancolía inútil:
debilidad eterna, contraproducente,
poco inteligente, fuera de sentido.

Tonta, arrebatada, irracional.

Y, otro tú, niño triste y asustado,
que me empujas al abrazo imaginario
de mi fantasma ausente,
el que se queda siempre conmigo,
no entendiendo que en presencia conjunta
el universo entero se nos entregaba
con la docilidad de un ronroneo...

Tonto, débil, insensato.

jueves, abril 22, 2010

PLENITUD

Esta quietud de latidos y sonrisas
me tiene el corazón absorto.

Reírse, reírme, reírte y reírnos...
Válvula directa del alma, la carcajada,
para no explotar de tanto sentimiento.

Los suspiros son lo mismo,
reflejo corpóreo para alivianar un espíritu
que no tiene cómo acomodarse en el pecho.

Un abrazo sigue al otro,
y los besos retozan madrugadas enteras.

Quedarme acurrucada para sentir y sentir y sentir...

Qué bien se siente la felicidad.

domingo, abril 11, 2010

URGENCIAS

Esta urgencia de sentirte me está torturando;
se me va la voluntad, la fortaleza, la energía.

Añoranza cotidiana,
ahora tan mía como la piel misma.

Esta urgencia de tu abrazo
me vuelve pesados los hombros,
el alma, la garganta.

Nostalgia que me enrostra
la evidencia del no retorno.

Urgencia de regocijo simple
por ver el crisol de tus ojitos de caleidoscopio,
por besar rápido tu mejilla y contemplar
el nacimiento eterno de esa minúscula margarita.

Amor de viento y agua, que te tornas por ausencia
pura lágrima y suspiro.

Tengo en mí la urgencia de compartir contigo
lo que tengo y lo que soy,
de hacer de la distancia una excepción
a esta regla torcida que aprieta y estruja
la esencia del alma y los sentidos.