... La que escribe.

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Santiago, Chile
Soy una mujer que también es amiga, hija, nieta, hermana, prima, sobrina y mil cosas más. Disfruto regalando sonrisas en la calle y quiero pensar que el mundo es mejor con ese simple gesto; por eso, me ando buscando. Si usted me ve por ahí, avíseme!

martes, abril 10, 2007

REFLEXIONES SOBRE EL EGOÍSMO

Debo reconocerlo: soy egoísta. Y algo celosa incluso, de mí misma sobre todo.
Me enferma que otros se abroguen mis logros, mis afectos, mis afinidades y mis gustos.
Que me roben las ideas, los refranes, las analogías y los chistes, me enferma (que al menos reconozcan la fuente original, tipo "agradecimientos a..."). Que se metan en mi metro cuadrado, cuando yo no he invitado a pasar, me causa urticaria. Que me provoquen, jugando con los límites de mis espacios compartidos a través de familiares y amigos, también. Me jode. Y tal.
He tenido mil experiencias de esas a lo largo de la vida... Mi mamá tenía la horrorosa costumbre de leer mis diarios de vida y de registrar mi pieza por hobbie; tuve más de un conocido (Jesús) y conocida (Giselle) que quiso ser mi amigo/a a toda costa y terminó siendo un parásito imposible de extirpar, a lo tipo Pepe Le Pouf ("Cóguete, zogillo apestosooooo"; léase afrancesado, por favor) o, peor aun, con ribetes psicopáticos a lo "Mujer Soltera Busca" (sin mayores comentarios). Varios personajes que he querido que desaparezcan de mis anales afines se han negado a esfumarse de los espacios originalmente míos o complementarios a mí... y dale que dale: aparecen una y otra vez, campantes y felices, "frescos y naturales después del postre", como si nada hubiera pasado. Y a mí su mera presencia me deja al borde de una explosión duodenal.
Y entonces me da por darle vueltas al tema de la tolerancia y la paciencia; porque claro, hay que tenerle piedad al prójimo, que muchas veces no entiende un "no", un "nunca" o un "vete" con la fluidez que una quisiera. Sin embargo, no puedo evitarlo... Porque pienso que a veces lo hacen de manera premeditada, por la pura delicia morbosa de hacerme rabiar hasta casi el desquicie.
Es un ají por el culo, la verdad. Y de los putamadre.
Claro, una puede gritar y bramar hasta el cansancio cuando las "apariciones" o "intromisiones" tienen que ver directamente con una misma, para eso es mi espacio y tengo siempre derecho a pataleo. Pero, ¿Qué pasa cuando la persona que esperamos que la tierra se trague misteriosamente insiste de improviso en frecuentar lugares que antes te resultaban propios, tangencialmente por el hecho de pertenecer a gente cercana a tus afectos? Es una realidad enervante.
Pero existe. Hoy mismo me pasó, al revisar peregrinamente los blogs de algunos amigos. Es un hecho: los amigos no son propiedad privada. Pero qué quieren que le haga... me empelota que otros se abroguen a mis amigos como tales, sobre todo sabiendo que no lo son.
He dicho.

domingo, abril 01, 2007

PALABRAS A LA SANGRE

Pizca de vida que sin ver aun me miras;
trocito de carne que llevas
sangre de mi sangre de algún modo,
tibio y suave, frágil y silencioso.
Quieres absorver el mundo con tu aliento de pellizco,
mientras todo tu entorno se vuelve
silencio peregrino de maravilla al bienvenirte.
Eres bello, mágico y sublime.
Entonces no es sino al acunarte
que comprendo los hilos de la sangre,
que aquietan mis latidos atolondrados
para hacerlos uno con los tuyos en mis brazos.
Sobrinito hermoso, indefenso pero ávido de savia,
que todos los dones heredados sean de tí por derecho propio...
mientras, no puedo sino anudar la garganta en silencio
ante la sonrisa plena de Felipe,
ese que siempre fue niño conmigo y que hoy,
gracias a tí, es un hombre por completo.

sábado, marzo 24, 2007

BORRÓN Y CUENTA NUEVA

Le he estado dando demasiadas vueltas al mismo asunto: es necesario realizar de vez en cuando un aseo profundo.
Es lo que acabo de hacer aquí, a raíz de algunos comentarios realizados por antiguos lectores decepcionados por el giro de los últimos comentarios emitidos en este sitio por diversas fuentes, incluida yo misma.
Debo ofrecer las más sentidas disculpas por ello; si ingresan a esta página buscando letras interesantes que digerir, no es justo en forma alguna que se encuentren con denostaciones y agresiones personales. No es el lugar, ni el modo. Se que he decepcionado a muchos con el giro malsano que en alguna instancia dio este blog, y a través de estas líneas, pretendo redireccionar el camino.
Anoche tuve un sueño... vi a seres interesados en mis letras, y desperté con la inquietud avergonzada de este espacio, instancia original de mis reflexiones, que en un torbellino malsano se había enturbiado tanto. Pensando en la posibilidad de que alguien interesado en mis visiones leyera la sarta de mugre acumulada en las últimas semanas, sentí el rostro más acalorado que de costumbre y aprecié el horroroso bermellón sanguinolento en mis orejas.
Por eso, hoy decidí limpiar mi cuarto electrónico.
Volvemos al origen, al inicio, a la matriz.
Porque siempre es mejor reconocer a tiempo los errores, que quedarse enfrascado obtusamente en ideas fijas... la fijación nos impide crecer. Es necesario salir, respirar, dar una vuelta a las cosas y retomar... desmalezando lo que sea necesario para evitar tropezones. Muchas veces, "los árboles, no nos dejan ver el bosque".
Mil cariños, como siempre...

miércoles, marzo 21, 2007

REFLEXIONES SOBRE LA IRA

No es secreto que me encanta Silvio Rodríguez. De pequeña, cuando las emociones me superaban , solía agarrar la guitarra y entonar hasta el cansancio "Días y Flores", esa especie de oda a la rabia que tan catártica resulta.
Anoche volví a cantarla, cosa que no hacía hace ya varios meses. Me dormí más tranquila, debo confesar... y al despertar hoy, encendí la televisión y en "Pollo en Conserva" (bueno, una es mortal, ¿no? también veo matinales) conversaban precisamente sobre la rabia. No pude evitar sonreír... y pensé que de tanto darle vueltas al tema, ameritaba arrancarse un poquito de la poesía (o el intento de ella) para ser la cronista que siempre he pretendido ser.
Muchas cosas me llenan de rabia.
Existe en mí la rabia de siempre, como la rabia que me da la injusticia, la hambruna, el abuso de poder, la violencia, la pobreza, la inequidad, el frío, la soledad, la incomprensión, la falta de empatía, la intransigencia, la mentira, la traición.
La incapacidad de oír y de entender también me llena de rabia.
Por eso, tomé la decisión de no defenderme respecto de lo que se escriba de mí en los lugares de mis más cercanos.
Creo que cada cual es víctima de sus propias acciones y omisiones. Mi abuelo siempre dice, "por sus hechos los conoceréis"... y no está lejos de ello.
Yo he tratado de actuar bien durante toda mi vida, e incluso herí a mucha gente tratando de ser coherente conmigo misma. Sigo en ese camino. Y me siento súper orgullosa de esta decisión.
Soy feliz, pese a que tantas cosas me dan rabia. Es que es extraño... tengo la maldita costumbre de trocar la rabia en tristeza. Lo bueno es que me da pena lo demás... muy pocas veces me he dado pena yo misma.
Hoy, muchos y muchas me llenan de rabia primero para volverse lástima después.
Los anónimos me llenan de este sentimiento... y muchos firmados también. Porque se muestran tal cual son, infantiles, frágiles... débiles... pobres.
Invito a todos y a todas a realizar una especie de catarsis aquí mismo; que la rabia no los limite, al contrario. Que los libere.

domingo, marzo 18, 2007

A LA HIJA DE FERNANDO

Tú, Arpía vestida de mujer indefensa,
no entiendes que no hay peor calaña
que aquella que se oculta por el miedo de sí misma.

Pobrecita tú, patético esperpento de tus horas,
que pretendes vestir de Honorable
aun cuando tus hedores superan
los límites de la apariencia…

No oses mencionar mi nombre,
bataclana mal vivida,
animal carroñero que se nutre de engaños
y se corrompe en su mortal saliva.

Teme de tu sombra,
que la conciencia te carcome hoy las entrañas
hasta en la más tortuosa de tus pesadillas.

Tu peor enemigo está en tu espejo;
tendí mi benevolencia a ti,
olvidando que los de tu naturaleza no saben
sino morder la mano que los acaricia.

Fúndete con lo peor de mi pasado,
oh!, hiena robustecida con mis deshechos;
fagocita hasta lo ahíto de lo muerto,
que para eso sirves bien…

Me temes, y entiendo que lo hagas; las Erinias
te persiguen cada noche hambrientas de justicia,
denostando tus actuares, escupiéndote la frente
y sonriendo escabrosas ante tu futuro cierto.

Yo, que vivo entera y con la frente limpia,
camino en paz y solo vivo sueños regalados…

Nunca huyo, al contrario; escribo de manera compulsiva
y firmo cada idea, cada palabra, cada signo.

¿Puedes tú decir lo mismo, meretriz del Cancerbero?