El martes de esta semana operaron a una pequeña de dos años en Bangalore, India, para separarla de su gemelo parásito (un hermanito que no alcanzó a gestarse como tal, pero que se adhirió a la niña en el vientre de la madre y que a la vista parece una malformación extraña). Es conocida como la niña araña, porque tiene (tenía) ocho extremidades.Lo bonito del avance de la ciencia hace que esta niña, que estuvo en el quirófano por 27 horas y con la atención de 30 especialistas, moviera ya los dedos de sus pies y manos.
Este caso de fusión ocurre, de acuerdo a las estadísticas, en menos de
l 1% de los gemelos; en este caso en particular, lo que sucedió es que uno de los embriones dejó de desarrollarse y el otro crece a costa del primero…Ahora, por qué quise comentar esta noticia, pues por dos factores. Primero, por lo bello del avance científico bien puesto al servicio de las personas. Antes, esta niña no podía caminar, y ahora, de acuerdo a la aparentemente exitosa intervención, la pequeña podrá hacer su vida con parámetros de normalidad para insertarse adecuadamente en su contexto social. Su sobrevida podrá pasar la adolescencia, lo que era objetivamente imposible sin la intervención de los médicos.

El segundo factor tiene que ver con la mitología y la espiritualidad… es que esta niña, nacida en India, llegó a este mundo con cuatro brazos y cuatro piernas. Esto en cualquier parte del mundo podría haber significado una malformación más, pero en India tiene un cariz diferente. Porque además nació en un día muy especial, el día consagrado a la diosa de la abundancia, la paz, la belleza y la iluminación… Lakshmi, la que tiene cuatro brazos y cuatro piernas.
Esta deidad es una de las más importantes dentro del panteón indio; esposa de Vichnú, es la de manos doradas, que libera la riqueza hacia los hombres y bendice a los de
votos honestos.La niña nació en una pobre localidad cerca de la frontera con Nepal, y muchos vecinos la consideraron una reencarnación divina. Incluso sus padres al inicio la adoraron, y le pusieron precisamente Lakshmi para honrarla como corresponde. Quisiera rescatar cómo el padre se sobrepuso a su propia fe para darse cuenta que la vida de su hija corría peligro si no la intervenían… aunque el pueblo se quedara sin la encarnación de la diosa en la tierra.
Saludos y cariños para todos.








