... La que escribe.

Mi foto
Santiago, Chile
Soy una mujer que también es amiga, hija, nieta, hermana, prima, sobrina y mil cosas más. Disfruto regalando sonrisas en la calle y quiero pensar que el mundo es mejor con ese simple gesto; por eso, me ando buscando. Si usted me ve por ahí, avíseme!

jueves, octubre 25, 2007

CONSULTORIO URGENTE


De qué puta valen los sueños
si se me han vuelto todos pesadillas.
El caleidoscopio de espejos torturantes
gira y gira como un carrusel maldito…

De qué puta sirve, insisto, la esperanza
si todo sigue en paso de nada,
de lo mismo, del estanco, del suspiro
y del anhelo quimérico troquelado sin nosotros…

De qué puta importa el destino,
si los actos volitivos intangibles
se evaporan sin llegar a puerto cierto
y mis lágrimas, no por caer menos, han cesado…

De qué putas, pregunto, conviene la vida
cuando la muerte te escupe burlona,
cuando tu amante es tu verdugo
y cuando hasta el alma te abandona.

martes, octubre 23, 2007

CONCILIO NOCTÁMBULO (PRIMERA PARTE)


- ¿Hasta cuándo lloriqueas? ¿No entiendes acaso que ya estás por cumplir 29 años y sigues comportándote como si fueras una niña?

- … Déjame tranquila, por favor… necesito que me cuides, no que me critiques…. Llevo tantos años diciéndotelo…

- ¿No sabes hacer otra cosa? ¿Hasta cuándo sigues con el temita de la autoflagelación? Eso es ser definitivamente masoquista. Eres muy re tonta.

- No soy tonta, solo soy sensible. Y me duele todo, y mucho, por eso lloro.

- ¿Y qué te puede doler hoy? Hay un lindo día, tienes trabajo, una linda familia, amigos, mucha gente que te quiere… ¿Se puede saber qué mierda te duele hoy? A veces pienso que te da por inventarte dolores sólo para llamar la atención.

- No me los invento, me llegan solos. Y es porque me duele mi memoria. Tú no entiendes… no depende de mí dejar de llorar, empiezo y no puedo parar; trato y trato, pero la angustia me supera… ¿Crees acaso que me gusta hacer el ridículo frente a todo el mundo, siendo incapaz de controlarme? No. No es agradable. Es horrible. Y eso me da más pena aun. Porque me siento un estorbo gigante.

- Pero no me dices qué cresta te pasa… eres una pajera. Te gusta darle vueltas a mil asuntos y no concretas ninguno. Ha de ser que en realidad no te pasa nada.

- Pero si te digo que lo que me pasa es que me duele la memoria… ¡¡¡Me duele el recuerdo!!! Y cada cosa me evoca algo antiguo, algo oscuro, algo triste, algo turbio… me persiguen estas pesadillas y estos fantasmas que tú no ves, que tú no sientes, que tú no escuchas… Me tiene frita la memoria…

- La solución es DEMASIADO sencilla… ¡¡¡No te acuerdes, y ya!!!! Bloquéate… ¡¡¡Con determinación, se te arregla todo el problema!!!

- ¿Ves que no me escuchas? NO PUEDO HACERLO. La situación es más fuerte que yo… ¿Tanto te cuesta asumir que soy la más débil, y que necesito que me cuides y me acunes en vez de retarme y criticarme?

- Me agota lidiar contigo. Llevarte a cuestas es un problema, eres un cacho… Sin ti, mi vida sería mucho más tranquila. Y de paso, más feliz.

- Con lo que me dices me acarreas más tristeza… Eres injusta, porque tus felicidades son mías tanto como tuyas… yo me alegro de cada uno de tus logros y me angustio con cada uno de tus fracasos. Además, trato de llorar callada, para que no me escuches. Créeme que no quisiera molestarte. Lloro en la noche fundamentalmente, cuando tú duermes…

- ¿Se puede saber cómo no voy a escucharte, si estás pegada a mí todo el tiempo? De unos meses a la fecha me tienes atorada con un insomnio asqueroso. Y yo debo cumplir con mi trabajo. Me haces ser irresponsable. Y eso me llena de ira en tu contra.

- Si me quisieras un poquito más, si me hicieras más cariño, si me sonrieras más seguido… lo más probable es que me sentiría más segura de mí misma. Pero para eso necesito de tu aprobación y reconocimiento, no tus reproches y desprecio. Lo primero me fortalece, lo segundo me debilita.

- ¿Y qué crees que hago mientras trabajo como idiota todo el día, en algo que no me interesa? Preocuparme de que esto salga adelante, de darte mejores condiciones. Te quiero, eso es más que obvio, de otro modo no estaría aquí conversando contigo. Pero me agota que siempre andes pidiendo atención, no eres lo único importante para mí; debo responder profesionalmente, muchas veces sencillamente no tengo tiempo o estoy muy cansada para oír tus lamentaciones…

- Si yo entiendo, créeme que valoro que hagas tanto por nosotras, sé que estás metida en una oficina que no te llena plenamente pero que nos da de comer y para pagar el arriendo. También se que no debiera sufrir tanto, pero es que no puedo evitarlo… De verdad se me pasa la pena si me sonríes y me abrazas un poquito, dándome algo de toda esa seguridad que proyectas, convenciéndome de que se me va a pasar… Porque sí se pasa, si me cuidas. Te pido que entiendas que somos distintas, y que me cobijes cuando tengo miedo o la melancolía me supera… A cambio, prometo ser tu fan número uno, sonreírte cada vez que hagas algo bien, y ayudarte a cargar con tus problemas con algo más de sigilo y paciencia…

- Yo te cuido. Por algo estoy hablando contigo, ¿no? No me prometas nada… Y mejor duérmete de una vez, que me retaron por llegar tarde al trabajo, para variar por tu culpa. Cuando tenga tiempo, ya retomaremos esta conversación. Porque obviamente para ti no será suficiente consuelo y seguirás con tus angustias… pero no lo hablemos hoy, ¿te parece? Solucionémoslo después.

- Está bien… buenas noches, Eva, que duermas bien.

- Cierra los ojos, Mallén, y duérmete de una buena vez...

viernes, octubre 19, 2007

LAS COSAS QUE NO TE CONTARÉ

Nunca te diré que te pienso tanto
que las horas son eternas sin poder contenerte.
Tampoco seré la que confiese que
me quedo pasmada mirando al teléfono,
esperando que seas tú el de la llamada entrante.

Ni apaleada y moribunda admitiré
que los ojos se me enturbian mustios cuando no eres,
cuando no quieres, cuando no existes, cuando no vienes.
Y que se me arrancan imparables cascadas dolidas
de saber que siempre crees, y callas, y nunca vuelves…

Esto sí que no lo reconozco:
que te amo tanto que de ti lo aguanto todo,
persistiendo esperanzada de quimeras obstinadas,
endulzando los amargos con silencios empolvados,
masticándome la lengua por pasiones reducidas.

No pienso confesar que mis fantasmas siguen vivos,
y que se divierten a costa de mi insomnio acongojado,
Ni que me sigue doliendo el ánimo entre murmullos quietos,
pese a que siento y miento para vivir callando y contemplarte,
pesándome el galope obstruido en el gaznate de naufragio perenne.

Dios me libre de la obsesión malsana de gritarte,
con pulmones sangrientos y de piedras palpitantes,
que sin ti el mundo no gira, que la luna así no existe,
que sin ti el agua se envenena en mi garganta
y que el pan es vil ponzoña en estas maldolidas entrañas.

jueves, octubre 11, 2007

CARTA ASTRAL

El sol en Sagitario me hace ser preguntona y optimista,
y el ascendente en Géminis me obliga a hablar hasta por los codos.

La luna en Acuario me regaló inventiva ingeniosa y transgresora,
aunque ella misma en la casa 8 me hace ser hipersensible.

Ahora, si de luna se trata, como es armónica con Mercurio y Neptuno
pero no se lleva con Júpiter y Urano, se escuchar a los demás y soy paciente
aunque tiendo a ser tozuda y en mi generosidad, altamente gastadora…

Tengo a Venus en Escorpio, lo que implica que soy amante impulsiva
y permanente, franca a toda prueba, fiel y peligrosamente intensa…

Esto se reafirma porque el planeta fémino yacía en la casa 4 cuando nací,
Y al desarmonizar con Júpiter me vuelve caóticamente desordenada.

Este último planeta, en Leo y en segunda casa, me torna exagerada e histriónica,
y el sol en la casa 6 me hace insegura a ratos, aunque su armonía
con la luna me llena de fuerzas para enfrentar con ánimo la vida misma.

La conjunción con Mercurio y Neptuno me nombran hija de la palabra
y me obligan a huir de los conflictos con la velocidad del rayo,
y la desarmonía del sol con Saturno me augura un éxito material aunque tardío.
Además, con el planeta en la casa 3, resulto ser algo depresiva.

Saturno en la misma casa insiste en que soy inteligente aunque me lo creo a medias,
y su armonía con Urano me hace responsable e independiente.

Marte en Sagitario me forma como una irremediable idealista poco paciente,
con tendencia a las jaquecas, perfeccionista y temerosa de sí misma.

Mercurio me brinda optimismo crónico y amor por las letras,
aunque su conjunción con Neptuno me vuelve nula para las matemáticas y,
ríanse si quieren, me hereda la sinusitis y las bajas defensas.

El trígono del sol en Júpiter me indica pocos hijos, pero rebeldes y apasionados
como la madre que los espera y que sabrá acunarlos con ternura.

El mismo fenómeno alude a mi rectitud moral y a la honestidad a toda prueba
que la cuadratura del sol con Saturno me infunde a raudales.

Al parecer, los astros decidieron hacerme buena persona
sin aun yo haberme propuesto una personalidad fija;
Dios está de mi lado, eso dicen las estrellas, y seré feliz algún día…
sea verdad o mentira, las líneas de mi carta natal dicen mucho de mi propia vida.

jueves, octubre 04, 2007

LOS ANHELOS DE PENÉLOPE


Abro estos dos ojos al sueño de tus manos,
que viaja y explora mares y montañas mías.
Tomo entre mis besos, ávida, tu boca,
que se torna cáliz redimido en perdiciones
de pecados todavía no inventados, pero vivos y latentes.

Y disfruto deshojando tu ombligo con mi lengua,
y me plazco del gemido al amparo del silencio,
y estremezco tus pupilas temblorosas y nubladas,
y contemplo el artificio de tu cuerpo derrotado.

Cierro mis dos ojos a este frío de mis manos,
que no viajan aguardando con nostalgia
tu ansiedad marchita y reticente.

Tejo triste el día y lloro telares nocturnos de estrellas mudas,
desarraigada de mi alma, añorando fantasías de magma
donde soy refugio tuyo en plenitud de atardecer.

N. de la R.: Aprovecho de informar que este blog cumple su script número 100 publicado.